Categories: Artículos Leave a comment

Ser protagonistas, no espectadores

El protagonismo de los bautizados en el mundo y en la Iglesia es el tema eje que se llevará a cabo en toda nuestra diócesis durante este año 2019. Se ha propuesto para el mismo el lema «¿Dónde está tu hermano?», cita de Gen 4,9. Por medio del trabajo que se pretende realizar se quiere descubrir el perfil del bautizado que vive y actúa en la Iglesia y en el mundo desde los diversos campos de su acción profesional, de modo que seamos capaces de lograr que los valores del evangelio incidan en las decisiones que atañen a la reconstrucción del tejido social y a la consecución de la paz.

El objetivo es que tomemos conciencia de que como bautizados estamos llamados a vivir en el mundo. Nuestra condición de hijos de Dios se realiza viviendo en el mundo actual. El vivir en el mundo sin ser del mundo ha de resonar con gran fuerza, esto es, sin dejarnos llevar por las tendencias o ideologías que tergiversan o atacan la dignidad de la persona. Para poder lograr que el anuncio, la celebración y la vivencia del evangelio sea creíble, festiva y eficaz es necesario que se note que en verdad el bautizado vive conforme a su condición de hijo de Dios, llamado a aportar lo que es propio de su fe, para la construcción de este santuario de vida que es nuestra sociedad, de tal forma que pueda tener las condiciones necesarias para vivir con dignidad sin ninguna clase de exclusión. Esto se ha de realizar en comunión y fraternidad cristiana, partiendo de la certeza de que Dios no abandona a sus hijos. Dios ha buscado al hombre para mostrarle su misericordia y su amor.

El evangelio en el que creemos nos exige a cada cristiano que dejemos de ser simples espectadores en la construcción del Reino, que el cristiano sea hoy protagonista en la sociedad, desde una presencia activa y positiva en todos y cada uno de los ámbitos sociales actuales. Es necesario que cada uno seamos agente activo en la construcción de un mejor futuro. Este tema eje es punto de llegada de toda la reflexión de la «ruta 2020», y a la vez es punto de partida para los trabajos del próximo sínodo diocesano.

Ricardo Herrera Alvarado

Seminarista de tercero de teología

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *