Año Jubilar

¡Estamos de Jubileo!

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Decreto del Año Jubilar

Nosotros, hijos de nuestro tiempo, Iglesia de y para nuestro tiempo, somos llamados y enviados a irradiar con alegría a Jesucristo y su Evangelio en las orillas de los caminos y periferias existenciales de nuestro tiempo. Nos gritan tantos vagabundos, caminantes, hambrientos, buscadores, indiferentes, agnósticos, desesperados, desconsolados, escandalizados, descartados…

(Carta Pastoral, 84)

El Seminario tiene el gran reto de ser una Institución renovada para que en y con la comunidad que peregrina en esta porción del Pueblo de Dios, sea semillero de vocaciones, tiempo y espacio para que los jóvenes, que sienten el llamado, tengan un verdadero encuentro con Cristo y respondan así a su vocación. La gracia de celebrar 150 años de existencia es motivo y oportunidad para empeñarse, con ahínco y generosidad, en este propósito.

Es por eso que yo, Sigifredo Noriega Barceló, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

DECRETO

Que a partir de hoy, 18 de Octubre del 2018 y hasta el 18 de octubre de 2019 se celebre un Año Jubilar para que todos, como Iglesia, elevemos nuestra acción de gracias al Buen Dios por el don de nuestro Seminario y nos asumamos como protagonistas en la tarea, ardua y complicada, de formar los Pastores que nuestra Diócesis y el mundo necesitan.

Que María Inmaculada, patrona de nuestro Seminario, continúe acompañando, con cariño maternal, esta casa de formación sacerdotal.

Zacatecas, Zac a 18 de octubre del 2018

+ Sigifredo Noriega Barceló

Los jubileos son un tiempo especial de celebración y una oportunidad para comenzar de nuevo; son un tiempo para buscar la reconciliación y para curar las heridas del pasado. La Sagrada Escritura da testimonio de a celebración de los jubileos cada 50 años (Lv 25, 10). La historia de la celebración de los jubileos ordinarios se caracteriza por celebrarse cada 25 y 50 años y la mayoría se han hecho para celebrar la Redención realizada por Cristo. El próximo Jubileo general ordinario será en el 2033. Pero se celebran también jubileos extraordinarios, como el Jubileo de la Misericordia celebrado el año litúrgico 2017. Se celebran también jubileos particulares extraordinarios. En nuestra diócesis el último se celebro en el 2014, por el 150 aniversario de nuestra Diócesis.

Iniciamos la celebración del Año Jubilar como preparación para festejar la fundación del Seminario Conciliar de la Purísima, en nuestra Iglesia particular, será esta una oportunidad para hacer un alto y reflexionar sobre todo aquello que el Señor Dios nos ha regalado. Por ello, nuestro Obispo Sigifredo Noriega Barceló ha decretado «que a partir de hoy, 18 de Octubre del 2018 y hasta el 18 de octubre de 2019 se celebre un Año Jubilar para que todos, como Iglesia, elevemos nuestra acción de gracias al Buen Dios por el don de nuestro Seminario y nos asumamos como protagonistas en la tarea, ardua y complicada, de formar los Pastores que nuestra Diócesis y el mundo necesitan».

  • La Puerta Santa: En un Jubileo, sirve para «indicar a los fieles que pasar por la puerta de la iglesia significa una actitud de acogida, de agradecimiento, de pedir perdón, de pedir nuevas gracias o saber con seguridad que vamos a recibir una bendición».
  • El Cirio Jubilar: Que recuerda que Cristo ha venido para ser la Luz de los hombres.
  • La Peregrinación: Que recuerda la condición del hombre que se encuentra en estado de viajero hasta que llegue a participar del gozo ininterrumpido del Señor.
  • La Gracia del Perdón: Que pide a todos un acto de valentía y de humildad para reconocer las faltas cometidas. Reconciliarnos con Dios y con el prójimo.
  • La Caridad: Que nos abre los ojos a las necesidades de quienes viven en la pobreza y la marginación.
  • El Tesoro de las Indulgencias: Son la misericordia de Dios, que se prodiga mediante nuestra Madre la Iglesia.

¿Qué es un Jubileo?

Los jubileos son un tiempo especial de celebración y una oportunidad para comenzar de nuevo; son un tiempo para buscar la reconciliación y para curar las heridas del pasado. La Sagrada Escritura da testimonio de la celebración de los jubileos cada 50 años (Lv 25, 10). La historia de la celebración de os jubileos ordinarios se caracteriza por celebrarse cada 25 y 50 años y la mayoría se han hecho para celebrar la Redención realizada por Cristo. El próximo jubileo general ordinario será en el 2033. Pero se celebran también jubileos extraordinarios, como el Jubileo de la Misericordia celebrado el año litúrgico 2017. Se celebran también los jubileos particulares extraordinarios. En nuestra diócesis el último se celebró en el 2014, por el 150 aniversario de nuestra Diócesis.

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El 18 de octubre de este año 2018 el Seminario Conciliar de la Purísima ha cumplido ya 149 años de formar pastores para esta Iglesia particular de Zacatecas. Ha sido en este día tan especial que se ha iniciado con un año jubilar.

Un año jubilar es un tiempo para alimentar la fe, y renovar el compromiso de ser un testigo de Cristo, además es una tiempo de invitación a la conversión. Para nuestra institución va a ser un año de gratitud a la bondad de Dios, que nunca ha dejado de proveer pastores para su pueblo durante estos casi 150 años.

Nuestra celebración comenzó con una “misa estacional” (como la que se tiene el Domingo de Ramos antes de la procesión), nuestro punto de encuentro fue en el pórtico del Convento de Ntra. Sra. de Guadalupe. En la celebración se ha Glorificado a Dios, el Rector, P. Ascensión Martínez, nos exhortó a agradecer y aprovechar este tiempo de gracia, escuchamos el Evangelio de San Lucas (4, 16-21) en el que Jesús proclama: el Espíritu del Señor está sobre mí… para proclamar el año de gracia del Señor.  Terminado el Evangelio iniciamos con una peregrinación que culminó frente a la puerta principal de la capilla mayor del Seminario para dar inicio al rito propio de la apertura de la Puerta Santa del jubileo.

El rito del jubileo inició con la apertura de la Puerta santa. Este acontecimiento significa que se abre un camino extraordinario hacia la salvación. El Sr. Obispo, Don Sigifredo Noriega, como pastor de esta Iglesia, fue el encargado de hacer la apertura de la puerta Santa, tocó tres veces con un martillo la puerta después de haber dicho: Ábranme las puertas de la justicia; entraré por ellas y daré gracias al Señor. En el rito estuvo también presente el Señor obispo emérito de Zacatecas: Don Fernando M. Chávez, también el equipo formador del seminario y decenas de sacerdotes que se congregaron en su casa por este acontecimiento. Una vez abierta la Puerta Santa, todos entramos al templo a través de ella.

Ya todos dispuestos para la celebración Eucarística, el Señor Obispo encendió el Cirio Jubilar, para resaltar la presencia de Cristo en el caminar de este año de gracia. También el Secretario canciller de la Diócesis, el P. Aurelio Ponce, dio lectura al documento por medio del cual el Señor Obispo decretaba un año jubilar para toda la Iglesia de Zacatecas. Acto seguido el seminarista Diego Ramón Camarillo proclamó el Pregón Jubilar en el que anunció el año de gracia para toda la Iglesia de Zacatecas, y que concluyó con el himno del Gloria a Dios en el cielo. Terminado todo esto la celebración continuó como de ordinario.

En la homilía el Señor obispo nos hizo reflexionar que iniciar estas festividades de 150 años no es para solamente quedarnos en el pasado, sino que recordemos el pasado, y que vivamos nuestro presente para desde ahora proyectar el futuro. Nos pidió que no nos estanquemos, porque el discípulo debe estar siempre en camino, poniendo la confianza en Dios. Nos recordó también que esta obra no es nuestra, sino que es de Dios; afirmó: los frutos de la construcción del Reino no van a depender de tus cualidades, van a depender de la escucha de la palabra de Dios y del esfuerzo de ponerla en práctica. El sacramento del orden es para servir al Pueblo santo de Dios. Todo esto parece muy sencillo, pero cómo tiene implicaciones. Nos explicó que las instrucciones del evangelio no han cambiado: No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias (cfr. Lc 10 1 -9) pero sí están cambiando el entorno y el contexto a pasos agigantados. Por último, nos pidió que en este año jubilar unamos el pasado con el presente y con el futuro, lo antiguo y lo nuevo… En este año jubilar unamos el tiempo y la eternidad.

¡Les anuncio una gran alegría!

Hoy inicia un Año de Gracia
para nuestra Iglesia en Zacatecas,
al celebrar con gratitud el peregrinar de 150 años
de este, nuestro seminario, casa que hace patente
la fidelidad de Dios a sus promesas.

Porque el Señor ya desde antiguo,
anunció, por medio de sus santos profetas,
que daría a su Pueblo Pastores según su Corazón.

Reconozcamos que el Señor es Dios,
que Él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño,
pues cuando llegó la hora, Cristo Jesús, el Buen Pastor,
dio la vida por nosotros,
constituyéndose así, Sacerdote Eterno de su Pueblo.

Porque el Señor, en su gran misericordia,
no deja de llamar a algunos de nuestros hermanos,
sacados de entre los hombres,
a ser servidores de su Pueblo,
mediante el don de su sacerdocio.

Estas son las maravillas que Dios nos ha manifestado,
y que desde hace quince décadas,
celebramos y vivimos como comunidad
que forma pastores según su Corazón.
Y, por eso, estamos alegres.

Celebremos hermanos, la alegría de ser Iglesia.
Y ser la Iglesia de Jesús, el Redentor del mundo.
Alabémosles y exultemos su gloria,
cantando todos, el himno de su alabanza.

            R: El Señor ha sido bueno con nosotros, y por eso estamos alegres.